JUSTICIA que RESTAURA

Algo que parece tan fácil de contestar, no se encuentra de la misma manera en este Poder del Estado. Entonces, ¿Cuál es el gran inconveniente? Justamente es que no todos pensamos y sentimos de la misma manera, son cuestiones subjetivas. Allí está el gran inconveniente, saber qué es la Justicia y cuando esta termina siendo justa. Hoy vemos en nuestra ciudad, en el fuero penal, dos casos de resolución de conflictos alternativos, al clásico que nos ofrece el sistema punitivo.

Mientras el día lunes nos sorprendía la declaración de Fernando Cañada, uno de los imputados, en la primera audiencia por la muerte de Melisa Nuñez en el año 2015. Allí, en ese banquillo de los acusados, totalmente quebrado recordó ese día y compungido por aquel desenlace manifestó “Estábamos tratando de controlarlo y con la lluvia torrencial fue imposible controlar nada; se nos fue de las manos, la culpa es mía” dijo el empresario. Fue la declaración de alguien que, hasta ahora, no se había escuchado y era todo un mensaje. Reconocer el error y sacar de responsabilidad a su hermano, insólitamente imputado por el hecho de ser socio, algo que se podría concebir en el plano civil, pero no aquí.

Días anteriores al inicio de esta audiencia, aproximadamente quince días, Mercedes Fernández mantuvo un encuentro con Fernando Cañada, en la casa de dos integrantes de “Víctimas por la Paz”. Allí este último le reconoció el error por lo sucedido, y le pidió perdón. Todo fue muy emocionante, según relatan los testigos, donde el dolor de una madre y el de una persona que se muestra dolido, ante una situación imprevista que terminó con la vida de una jóven. Este encuentro fue promocionado por esta Asociación, la cual también integra la abogada de la mamá de Melisa Nuñez.

Pero ¿Qué se busca con este tipo de Procesos de Justicia restaurativa, el cual hizo mención la Dra. Florencia Angeletti, abogada de la particular damnificada? La Cátedra Libre Justicia Restaurativa y Derechos Humanos de la UNLP, la define “Toda vez que se les da a los afectados la oportunidad de decir su historia, sus consecuencias, y sus necesidades, para intentar poner las cosas en el lugar correcto, y siempre que esta oportunidad aparezca dentro del marco del respeto absoluto a los derechos humanos. Por eso la Justicia Restaurativa, no versa sólo sobre el delito/conflicto grave, sino sobre la paz y el modo de iniciar junto a las personas un proceso de reflexión acción no punitivo”.

“Vengo a finalizar una etapa, esta es la forma de buscar justicia para que esto no vuelva a suceder en Necochea ni Quequén, que se tenga otro tipo de valores, y que no haya otro derrame tóxico ni otro depósito de productos prohibidos” fueron las palabras de Mercedes Fernández, luego de empezar a trabajar con Víctimas por la Paz. Acá el fin no está en la pena que le puede caer al o los imputados de la causa, sino en tratar de que esto sirva de reparación para la sociedad. Seguramente para ella, nada le hará devolver la vida su hija ¿Una dura sentencia calmará su dolor? ¿Qué cumpla con prisión efectiva aliviará su alma? Evidentemente no. Esas cuestiones, que tienen que ver con el alma, con ese ser interior, es un proceso que no acaba con el Juicio.

El Juez Mario Juliano, respecto a estos tipos de Juicios y Procesos se hizo una pregunta “¿Hasta dónde se puede sentirse más agraviado el Estado que la víctima?”. En el derecho penal es el Estado quien tiene la persecución, y que puede la víctima o el particular damnificado colaborar. Muchas veces el sistema punitivo no termina de satisfacer a estas, por ello, se viene utilizando estas herramientas alternativas. Para la mamá de Melisa Nuñez, el pedido de perdón de Fernando Cañada, el relato de lo sucedido ese día, asumir la responsabilidad del hecho, y hasta pedir ser inhabilitado como manipulador de productos agroquímicos, pueden conformarle mucho más, que una pena de 10 años de prisión. Para otra parte de la sociedad, una buena sentencia, con una escala penal elevada, y darle la máxima de ella, educa o disciplina al conjunto de las personas a que no vuelvan a cometer esa acción. Para los integrantes de Víctimas por la Paz la visión es totalmente contraria, utilizando programas, capacitaciones, para que estas personas que han cometido un delito, terminen de comprender lo sucedido, y que además desde su aprendizaje lo vuelque a la sociedad, como forma de prevenir futuros accidentes.